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Problemas Menstruales Frecuentes. ¿Cuándo Debes Llamar al Médico?

La menstruación, también llamada ‘período’, es el sangrado que acompaña el desprendimiento del endometrio. En algunas ocasiones es bastante incómodo e incluso inconveniente, sin embargo, un período regular puede hablar de un organismo con una salud reproductiva adecuada.

Así como cada mujer es única, cada período es diferente. Algunos son más cortos, mientras que otros pueden prolongarse. Algunos se acompañan de abundante sangrado mientras que otros son muy ligeros.

Problemas menstruales

Poco a poco, conforme pasa el tiempo, la mayoría de las mujeres logra conocer su ritmo, duración y la cantidad de flujo que usualmente se presenta, de manera que cuando algo fuera de lo ordinario ocurre, surgen dudas.

¿Existe el período ‘normal’?

En realidad, no se puede hablar de normalidad en esta situación. En promedio, la duración del ciclo menstrual es de 28 días, y el tiempo promedio de duración de la menstruación es de 3 a 5 días, sin embargo, existen variaciones en cada persona.

“Mientras que tres días pueden ser normales para una mujer, siete pueden ser normales en otras”, de acuerdo con Fanklin Loffer, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Americana de Ginecología Laparoscópica (AAGL). De igual forma, el flujo puede ser mayor o menor dependiendo de la persona.

Más que preguntarse sobre la duración o la frecuencia del período, se debe considerar si ha habido cambios. Normalmente una mujer lleva un control de su propio ciclo menstrual, porque esto le genera las claves para determinar que algo no anda bien.

Estos son algunos de los cambios más frecuentes en el período menstrual.

  • La menstruación se ha alentado o detenido.

En casos en los que la menstruación no se ha presentado, se debe primero considerar ¿qué edad tiene la paciente?  La ausencia del período (amenorrea) tiene múltiples causas, y estas varían dependiendo de la edad. Una amenorrea a los 25 años presenta una problemática diferente que una a los 50 años.

En una mujer entre los 20 y los 30 años, sexualmente activa, un embarazo siempre se plantea como una posibilidad, inclusive en los casos en los que se usen métodos anticonceptivos.

Por otra parte, entre los 40 y los 50 años, podrían pensarse en cambios perimenopáusicos –el lapso asociado a la menopausia, dado que los períodos suelen ser menos frecuentes, más cortos y con menor cantidad de flujo debido a disminución de la producción de estrógenos. Una vez que esta amenorrea se presenta durante 12 meses seguidos, se considera como menopausia, y la edad promedio de presentación es a los 50 años.

Otra posible causa de amenorrea es el ejercicio excesivo. Entre el 5 y el 25% de las atletas se ejercitan tanto que dejan de menstruar, y esto se conoce como amenorrea inducida por el ejercicio, presentándose particularmente en bailarinas de ballet y corredoras. La causa es una inhibición generalizada de la producción de hormonas reguladoras del ciclo menstrual.

De igual forma, las mujeres con desórdenes alimenticios, como la anorexia nerviosa, suelen dejar de menstruar por razones similares. Al disminuir estrictamente las calorías ingeridas, se suprime la producción de hormonas que inducen la ovulación.

Problemas menstruales

Otras causas posibles incluyen:

    • Problemas tiroideos
    • Desórdenes del hipotálamo
    • Lactancia
    • Obesidad
    • Anticonceptivos Hormonales
    • Síndrome de ovario poliquístico
    • Falla ovárica
    • Alteraciones uterinas.
  • Flujo menstrual más abundante

Usualmente el flujo menstrual varía entre 20-30 ml al mes. Las mujeres con período más abundante (menorragia) pueden perder hasta 50ml o más al mes.

Cuando existe sangrado excesivo puede perderse hierro, el cual es necesario para la formación de hemoglobina, molécula que interviene en el transporte sanguíneo de oxígeno. Sin suficiente hierro se presenta anemia, que puede presentarse con palidez inusual de la piel, fatiga crónica e incluso dificultad respiratoria.

 

En caso de presentar menorragia, lo ideal sería acudir con un médico, e incluso tomar exámenes de laboratorio, para descartar problemas sanguíneos como anemia, para indicarte un suplemento en caso necesario.

Algunas de las condiciones que aumentan el flujo menstrual pueden ser:

    • Pólipos o fibromas uterinos
    • Embarazo ectópico o aborto
    • Uso de medicación anticoagulante
    • Cambios en el método anticonceptivo hormonal
    • Alteraciones de la coagulación
    • Cáncer uterino.

Se puede determinar la cantidad de flujo contando la cantidad de toallitas higiénicas necesarias durante el período. Empapar una o más toallas sanitarias o tampones varias veces durante el día puede ser un signo de una menorragia severa.

El consumo de anticonceptivos hormonales  puede ayudar a regular el ciclo menstrual y disminuir el sangrado. En el caso de usar DIU, se puede optar por uno tipo Mirena el cual libera periódicamente hormonas y podría regular el ciclo. Otra opción son medicamentos que estimulan la coagulación. Sin embargo, este tipo de medicamentos deben ser tomados previa consideración médica, por lo que ante la presencia de flujo menstrual abundante, lo ideal es acudir con tu ginecólogo.

En caso de continuar con el sangrado, quizás se deban indicar estudios diagnósticos, como un ultrasonido, para determinar la causa del sangrado.

  • Sangrado entre períodos

Este es un problema que no debe ser ignorado, y cuya causa siempre debe ser investigada.

Las causas varían desde algo simple y benigno (tal como una irritación o infección vaginal superficial, u olvidar una dosis del anticonceptivo), a algo tan serio como un embarazo ectópico o un cáncer.

Siempre visita a tu doctor ante esta situación.

  • Dolor intenso con la menstruación.

Si bien, la menstruación no es el momento más cómodo del mes, la mayoría de las mujeres cursan con calambres uterinos frecuentes, con dolor moderado, que cede en uno o dos días, sin embargo, en algunas mujeres el dolor es tan intenso que llega a ser incapacitante.

Problemas menstruales

El dolor menstrual se conoce como dismenorrea, puede acompañarse de otros síntomas, tales como diarrea, náusea, vómito, dolor de cabeza o incomodidad en el área de la espalda baja. En algunos casos, el dolor proviene del período, mientras que en otros, condiciones como fibromas, o endometriosis pueden ser la causa.

Para encontrar el origen, tu médico puede recurrir a un examen pélvico o un Papanicolaou, o en otros casos, estudios más especializados como un ultrasonido o una laparoscopia.

Los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) pueden ayudar, dado que no solamente disminuyen el dolor sino que reducen la formación de prostaglandinas, las sustancias que intervienen en la inflamación, y estimulan la contracción uterina durante el período menstrual. Tu médico puede recomendarte la utilización de anticonceptivos orales o el DIU, los cuales disminuirían la dismenorrea.

Problemas menstruales

En casos de fibromas o endometriosis, puede ser necesaria la cirugía.

¿Cuándo acudir con el médico?

Cualquier situación poco común durante la menstruación amerita valoración por tu médico, especialmente si genera incomodidad o impide la realización de las actividades diarias normalmente.

Algunas de las indicaciones definitivas para comunicarte con tu  médico serían:

  • Irregularidad en tus períodos, cuando previamente eras regular
  • Cambios frecuentes en los intervalos entre uno y otro ciclo menstrual
  • Sangrado que dura más de 7 días de forma continua
  • Amenorrea durante más de 12 meses con posterior reinicio del sangrado
  • Menorragia abundante
  • Sangrado entre períodos
  • Dolor intenso acompañando la menstruación.

Fuente: U.S. Department of Health and Human Services, Office on Women’s Health – “Menstruation and the menstrual cycle

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