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Otorgan Premio Nobel en medicina al pionero de la Fertilización In Vitro, el Dr. Robert Edwards

Ferrtilización in Vitro

En 1951, después de haber servido en la armada de su país, Robert Edwards se dio cuenta de que había cometido un error grave al elegir la carrera de Agricultura. Su interés por las semillas del trigo, de la cebada y de otras plantas se opacaba ante la curiosidad que le provocaba otro tipo de semillas, las que dan origen a la vida superior: los óvulos y los espermatozoides. El traslado del entonces estudiante Edwards al departamento de Zoología de la Universidad del Norte de Galés representó el primer paso de lo que él mismo calificó como una “segunda oportunidad” en la vida. Aunque él se refería a su trayectoria académica y profesional, y sin poderlo imaginar en aquellos tiempos, este cambio de enfoque en su interés científico culminó décadas más tarde con el desarrollo y éxito de la técnica más conocida de la reproducción asistida, la fertilización in vitro (FIV). Para millones de personas en el mundo con problemas de infertilidad, esta técnica ha representado, también, una segunda oportunidad en la vida, la que les permitió convertirse en madres y padres biológicos.

A 32 años y tres meses del nacimiento de Louise Brown, la primera bebé en el mundo concebida fuera del útero de su madre, la élite científica rinde homenaje a Robert Edwards otorgándole el Premio Nobel en Medicina.

Equipo de trabajo Dr. EdwardsLos miembros del comité seleccionador afirmaron que los logros de este hombre de ciencia han hecho posible tratar la infertilidad, condición que afecta a cerca del 15% de todas las parejas en el mundo.

Europa es líder en el número de procedimientos en asistencia reproductiva, seguido por Estados Unidos, en donde se registraron 424, 401 nacimientos de bebés concebidos mediante FIV hasta el 2006. Se estima que alrededor de 4 millones de bebés en el mundo han nacido gracias a la fertilización in vitro.

“Hoy, la visión de Robert Edwards es una realidad que alegra la vida de las personas infértiles en todo el mundo”, comentó el panel encargado de asignar el máximo reconocimiento al mérito científico.

El Profesor Edwards trabajó conjuntamente con Patrick Steptoe, médico y especialista en ginecología y obstetricia, quien falleció en 1988. El éxito de ambos se ha traducido en que las parejas infértiles tienen en la actualidad una buena probabilidad de lograr un embarazo que culmina con un bebé en casa; misma que iguala e incluso supera a la de quienes conciben naturalmente.

De acuerdo a la Sociedad de Tecnologías de Reproducción Asistida (Society Of Asssited Reproductive Technologies, SART), de Estados Unidos, la probabilidad aproximada de lograr el anhelado bebé en casa con el uso de técnicas como la fertilización in vitro es de:

  • 41% - 43% para mujeres menores a 35 años
  • 33% - 36% para mujeres de 35 a 37 años
  • 23% - 27% para mujeres de 38 a 40 años

Otra referencia es la publicada por la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida (RedLara), organismo que registra el resultado de numerosas clínicas en América Latina. Según datos de esta fuente, en el 2002 la tasa más alta de embarazo por aspiración, es decir, por ciclo de tratamiento que llega a la aspiración de óvulos, es del 34.6%.

El camino para el par de pioneros de la asistencia reproductiva no fue fácil. Confrontaron la oposición de varias religiones y gobiernos, así como el escepticismo de sus colegas científicos. También, hicieron frente a la falta de apoyo económico para sus investigaciones, por lo que tuvieron que recaudar fondos de la iniciativa privada.

A pesar de los retos, “marcaron un hito en la medicina moderna”, en palabras del consejo del Premio Nobel en el Instituto Karolinska de Suecia, encargado de seleccionar a los ganadores.

Dr. Edwards y LouiseDebido a problemas de salud el Profesor Edwards, de 85 años, no pudo dar declaraciones a los medios. Respecto al premio otorgado, la primera “bebé de probeta”, como se le calificó hace 32 años, Louise Brown comentó: “Es una noticia fantástica. Yo y mi mamá estamos muy contentas de que uno de los pioneros de la FIV haya recibido el reconocimiento que merece.”

A raíz del otorgamiento de este Premio Nobel han sido expresados incontables reconocimientos públicos a la labor de Edwards y Steptoe por voceros de las diversas sociedades médicas dedicadas a la asistencia reproductiva en todo el mundo. “Nadie merece más este premio”, afirmó el Profesor Tarlatzis, expresidente de la Federación Internacional de Sociedades de Fertilidad.

Con seguridad, millones de personas que sin la FIV no hubieran podido gozar de hijos biológicos también agradecen desde sus hogares familiares la inteligencia, visión y tenacidad de estos connotados científicos. La comunidad de fertired se suma a este reconocimiento tan trascendente.