Artículo

   

Estrategia de 5 pasos para dar malas noticias

Medico sosteniendo un reporte

El proceso para dar a conocer resultados adversos a los pacientes requiere una serie de pasos a seguir de manera ordenada. El éxito final depende de la ejecución sucesiva de cada uno de ellos.

Objetivos

La entrevista con el paciente puede ser considerada como un proceso durante el cual se deben lograr cuatro objetivos esenciales. El primero es obtener información del paciente. Esto le permite al médico determinar el conocimiento, las expectativas y la preparación del paciente para recibir malas noticias. El segundo objetivo es aportar información comprensible, de acuerdo a las necesidades y deseos del paciente. El tercero, es brindar apoyo mediante el uso de habilidades que reduzcan el impacto emocional y el aislamiento que experimenta el receptor de malos resultados. El objetivo final consiste en desarrollar una estrategia o plan a seguir con la retroalimentación y cooperación del paciente. Para lograr estos objetivos se deben seguir varios pasos, cada uno asociado a habilidades específicas del médico. No todos los casos necesitan la aplicación de los cinco pasos.

PASO 1: Preparar la entrevista

Ensayar mentalmente nos ayuda a prepararnos para las tareas estresantes. Este ensayo puede consistir en la revisión del plan para dar las malas noticias al paciente y en preveer nuestras propias respuestas ante su reacción emocional y las preguntas difíciles que formule. Como portador de malas nuevas, uno debe esperar sentir emociones negativas, frustración y responsabilidad. Es importante recordar que aunque las malas noticias provoquen tristeza en el paciente, esta información también le permite planear para el futuro.

El ambiente físico debe ser adecuado, de no ser así quizá no se alcancen los objetivos de la entrevista. Algunos consejos de utilidad son:

  • Elija un espacio que ofrezca privacidad. Ponga pañuelos desechables en algún lugar accesible al paciente.

  • Incluya a ambos miembros de la pareja en tratamiento. Este punto es muy importante debe ser considerado desde la etapa de estudio de la pareja infértil, sin importar cuál de los dos radique el problema. Generalmente, los hombres se sienten excluidos del tratamiento y de la relación entre sus parejas y el médico a pesar de que desempeñan un rol importante en la toma de decisiones.

  • Conduzca la entrevista sentado. Esto relaja al paciente y de manera no verbal le dice que disponen del tiempo que sea necesario. Procure que no haya barreras entre usted y el paciente. Si el paciente viene de alguna revisión física, pídale que se vista antes de la entrevista.

  • Mantenga contacto visual. Esto favorece la conexión emocional.

  • Evite interrupciones. De no ser posible, avise al inicio de la entrevista la cita o la llamada que usted tiene prevista. Programe su celular o radio localizador para que no suene.

PASO 2: Evaluar la percepción del paciente

Los pasos 2 y 3 de esta guía consisten en implementar el principio de “pregunte antes de informar”. Para ello, se recomienda usar preguntas abiertas, las que generalmente inician con “¿Por qué? y ¿Cómo?, en lugar de las preguntas cerradas que se pueden contestar con un “sí” o “no”. Las preguntas abiertas permiten saber qué percepción tiene el paciente sobre su situación médica, así como los mecanismos que usa para confrontarla emocionalmente, por ejemplo negación, expectativas no realistas, etc.

Medico y paciente

PASO 3: Lograr que el paciente pregunte

Algunas personas prefieren conocer todos los detalles de su tratamiento, otras no. No querer toda la información puede ser un mecanismo de defensa, válido ante una situación difícil. En este caso, usted puede preguntar abiertamente si su paciente desea que revisen juntos todos los detalles del resultado o si prefiere que usted le de información general y se enfoquen más en las alternativas a futuro. La respuesta del paciente le dará información sobre lo que él o ella desean saber. En caso de que no quiera conocer los detalles, ofrezca contestar cualquier duda que pudiera tener en el futuro.

PASO 4: Proporcionar conocimiento e información

Prevenir al paciente de que vienen malas noticias puede aminorar el impacto emocional de las mismas y facilitar su proceso de comprensión. Recuerde que a mayor emoción, menor comprensión. Puede empezar la plática con frases preparatorias como “desafortunadamente no obtuvimos la respuesta que queríamos”.

Siga las siguientes directrices:

  1. No hable demasiado. Permita que el paciente tenga el espacio para reaccionar y preguntar.

  2. Hable en un lenguaje que el paciente pueda entender. Si el objetivo es que su paciente comprenda la información y usted habla utilizando un lenguaje técnico, pregúntese por qué lo hace. Quizá usted esté tratando de evitar que realmente comprenda lo que dice, que no formule preguntas, que no crea que el mal resultado fue responsabilidad de usted, o que usted ostenta el poder.

  3. Evite la franqueza extrema. Por ejemplo, “por la calidad de su esperma, usted nunca va a poder ser padre”. Informar de esta manera provoca enojo contra el portador de las malas noticias.

  4. De la información en pequeñas porciones y verifique constantemente si el paciente comprende lo que usted le ha dicho.

  5. Cuando el pronóstico es malo, evite usar frases como “no hay nada más que hacer”. Aún en el peor de los casos, existen alternativas como la adopción.

PASO 5: Reconocer y validar las emociones del paciente con respuestas empáticas

Medico sosteniendo mano de paciente

Una de las tareas más difíciles en el proceso de dar malas noticias es responder a las reacciones emocionales de los pacientes, que pueden varias desde el silencio, incredulidad, llanto y hasta el enojo. En estas circunstancias, el médico puede ofrecer apoyo y solidaridad a través de respuestas empáticas. Para ello, se recomienda seguir la siguiente guía:

  • Primero, observe e intente detectar el estado emocional de su paciente. Formule preguntas abiertas y explícitas como pedirle que le diga qué siente y piensa.

  • Segundo, identifique el motivo específico que subyace a la emoción. Por ejemplo, dos hombres que reciben la mala noticia de que no podrán ser padres biológicos quizá demuestren tristeza, sin embargo, en uno de ellos esta emoción puede estar más relacionada con las consecuencias que esto tendrá en su relación de pareja, mientras que en el otro la tristeza se asocie más con su imposibilidad de trascendencia biológica.

  • Tercero, después de conceder cierto lapso para que el paciente exprese sus emociones hágale sentir que usted comprende la relación que hay entre su sentimiento y el motivo específico de mismo, por ejemplo, “sí, es muy triste no poder tener hijos con la persona que amamos” o “sí, da mucha tristeza no tener hijos biológicos”.

Hasta que la emoción sea desahogada, será difícil continuar con otros temas importantes como las opciones disponibles. Si la intensidad emocional del paciente no disminuye, es importante seguirle dando respuestas empáticas y frases que validen la respuesta emocional manifestada, por ejemplo, “es natural que usted se sienta así”.