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¿Está en riesgo la fertilidad masculina?

Esperma a la baja

Calidad espermática a la baja

El descenso en la calidad espermática es un tema tan popular que hasta forma parte de campañas publicitarias como la del programa Top Gear, transmitido por la cadena BBC. En este anuncio, la mujer recibe a su pareja con cerveza en mano y le dice que cenarán costillas y verán el programa mencionado. Con alivio, él responde que entonces esa noche no hablarán de “la cuenta espermática”.

No es casualidad que la BBC haya elegido este tópico. Durante una reunión de laBritish Fertility Society, investigadores mostraron que la cuenta espermática promedio en Gran Bretaña descendió un tercio entre 1989 y 2002.

El problema no se limita a la cuenta de espermatozoides ni a los hombres de Gran Bretaña. Desde de los años 30, la calidad del semen como indicador importante de la disfunción reproductiva masculina ha generado un interés creciente. En 1992, este aspecto cobró aún más notoriedad a causa de la publicación de un estudio danés en la revista British Medical Journal que sugería, tras la revisión de 61 estudios sobre la materia, un decremento mundial en la concentración espermática cercano al 1% anual. En esta investigación, los autores mostraron la pérdida constante de alrededor de un millón de espermatozoides por mililitro, por año, entre 1938 y 1990. Sin embargo, la metodología que condujo a este resultado fue cuestionada ya que no se tomaron en cuenta variables como edad, período de abstinencia previo a la recolección ni método de obtención de las muestras.

En 1996, tres científicos de la Universidad de California se dieron a la tarea de reanalizar la investigación danesa. Esta vez, sí fueron consideradas las variables omitidas originalmente. El resultado fue aún más sorprendente que el sugerido en el primer análisis: descensos significativos en la concentración espermática de hombres en Estados Unidos (aproximadamente 1.5 % anual) y de Europa y Australia (alrededor de 3% por año).

La mayoría de las investigaciones recientes sobre la concentración espermática, es decir, el número de espermatozoides por mililitro de semen, confirman un decremento constante en este valor. Ante este hecho, las preguntas más urgentes a responder son: ¿Cuál es el impacto de este fenómeno en la fertilidad humana?, y ¿Cuáles son las causas que dan lugar a este fenómeno?

La calidad espermática se conoce mediante el estudio denominado espermograma o espermatobioscopía directa (ED). En términos generales, la evaluación considera características como el volumen, densidad y PH del eyaculado y a nivel microscópico, la viabilidad, concentración, motilidad o movilidad y la morfología o forma de los espermatozoides. Los valores de referencia que utilizan varios laboratorios en el mundo son los establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS):

Criterios de la OMS*
Parámetro Valor de referencia
Volumen (ml) ≥2.0
Concentración (millones/ml) ≥20
Motilidad A+B (%) >50
Viabilidad (%) >50
Morfología normal (%) >30

Es importante señalar que ninguno de estos parámetros, por sí solo, es indicador de infertilidad, a excepción de un valor muy por debajo de la norma como sería el caso de la oligozoospermia u oligospermia severa, es decir, cuando el eyaculado contiene entre 100,000 y 10 millones de espermatozoides por mililitro de semen. Generalmente, es posible conocer la capacidad reproductiva masculina al corelacionar varios factores como la concentración, movilidad y morfología.

A la fecha, es difícil afirmar contundentemente si el decremento progresivo en la calidad espermática registrado, sobretodo en los países industrializados, implica un riesgo importante para la fertilidad de los hombres que habitan en ellos. Sin embargo, algunos estudios recientes indican que así podría ser.

En octubre de 2008 la revista española Andrología dio a conocer que más de la mitad de los jóvenes en España tiene un semen de baja calidad según los criterios de la OMS. Las alteraciones registradas corresponden al volumen, la movilidad y la concentración. Considerando los tres factores, se puede hablar de subfertilidad en un 57.8% de los jóvenes. De acuerdo a la Dra. Marisa López-Teijón, jefa de servicio de reproducción asistida del Instituto Marqués y directora del estudio, “El problema se concentra especialmente en ciertas áreas geográficas con una subfertilidad entre los jóvenes, lo cual significa que tardarán más tiempo en conseguir un embarazo, dependiendo de la edad y fertilidad de su pareja”. 

Respecto a las causas de este resultado, los autores señalan que los mayores niveles de oligospermia fueron registrados en las comunidades autónomas con mayor grado de industrialización, y por ende, de contaminación industrial. Esta investigación señala que las alteraciones en la concentración espermática pueden estar originadas por la exposición del embrión masculino a disruptores endócrinos, a través del cordón umbilical. Se cree que dicha exposición puede afectar la formación de los testículos, lo que a su vez altera el proceso de formación de los espermatozoides, disminuyendo su concentración. “Si esta alteración se produjera después de la pubertad, habríamos visto un empeoramiento de la concentración en función de la edad, pero eso no ha sido así, lo cual apoya la hipótesis de que la afectación se produce durante la gestación”, afirmó el Dr. Manel Elbaile, especialista en reproducción asistida del Instituto Marqués y coautor del estudio citado.