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En cuestiones de fertilidad lo que no se sabe puede hacer mucho daño

Mujer embarazada

La cigüeña, esa ave zancuda que trae a los bebés, puede estar en peligro de extinción.

Siempre hemos pensado que el cuento de la cigüeña que trae a los bebés desde París sirve para evitar temas que la mente infantil no puede asimilar. Quizá éste no sea el único motivo. También, es posible que esta explicación fantástica oculte y perpetúe un hecho difícil de reconocer y de aceptar: nuestro gran desconocimiento sobre los aspectos más básicos de la reproducción y de la fertilidad.

En el 2006, varias organizaciones de personas con problemas de fertilidad en Europa, África, Medio Oriente, Norteamérica y América del Sur publicaron los resultados de una encuesta global sobre temas de fertilidad. Los investigadores recabaron y analizaron las respuestas de más de 17,500 personas en 10 países para saber su nivel de conocimiento – o desconocimiento- sobre la fertilidad. La encuesta fue respondida en su mayoría por mujeres con perfiles tan diversos como universitarias de Escandinavia, mujeres turcas con acceso a Internet y habitantes de zonas rurales en Uganda.

Todas las personas, desde Argentina hasta Israel, se mostraron muy conocedoras respecto a la mecánica de la reproducción, es decir, los órganos sexuales y su interacción, y las condiciones generales para que un espermatozoide fecunde a un óvulo y se inicie la gestación. El problema es que el conocimiento sobre reproducción y fertilidad prácticamente no trasciende estas nociones básicas, aprendidas en cursos escolares de educación sexual. La encuesta muestra que la mayoría supone que la reproducción sólo tiene que ver con sexo o que se trata de una bendición o de un regalo de la naturaleza.

Letrero prohibido cigueñaNi una sola persona respondió correctamente todas las 15 preguntas en el cuestionario. En Alemania nadie supo cuándo se considera que una pareja es infértil, es decir, incapaz de concebir, y sólo unos cuantos supieron la edad en la que el 90% de las parejas experimenta infertilidad. En Escandinavia desconocen a qué edad la fertilidad femenina empieza a declinar o qué proporción de los problemas que padece una pareja para concebir se debe tanto al hombre como a la mujer. Casi nadie sabe que la fertilidad del hombre también depende de un reloj biológico.

En general, las personas desconocen el hecho fundamental de que una gran parte de los problemas de fertilidad que se presentan en la actualidad se debe a que, en muchos países y sociedades, mujeres y hombres deciden tener hijos a una edad más avanzada que en el pasado sin considerar que a mayor edad menor fertilidad.

Es muy probable que este desconocimiento generalizado influya en el auge de las técnicas de reproducción asistida. En cuestiones de fertilidad lo que no se sabe, puede hacer mucho daño.

El 28 de mayo pasado fue publicado otro estudio que muestra un incremento mundial superior al 25% en el número de tratamientos con técnicas de reproducción asistida realizados del año 2000 al 2002. Hoy, se estima que casi 250,000 nacimientos anuales en el mundo son producto de la asistencia reproductiva.

Cada día aumenta el número de bebés que vienen de laboratorios especializados en técnicas como la fertilización in Vitro (FIV). Por ello, la cigüeña que los trae de París puede estar en peligro de extinción.