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¿El uso del celular afecta la fertilidad?

Con el advenimiento y la globalización la tecnología se ha vuelto una parte importante del día a día en los países desarrollados, y esto se demuestra muy fácilmente al analizar la relación de las personas con sus teléfonos celulares. Si bien, el uso del teléfono celular ha modificado el estilo de vida de muchas personas de todas las edades, también es cierto que en la actualidad surgen cada vez más llamadas de advertencia que nos sugieren limitar el uso del teléfono: desde las situaciones posturales y los trastornos del sueño asociados, hasta la interacción social. Una de las situaciones más importantes a considerar es el efecto que el uso del celular (y la radiación que emite, a través de sus ondas electromagnéticas) puede tener en la salud, y particularmente en la fertilidad masculina a través de afecciones en la calidad del semen.

Uso del celular durante el embarazo

¿Qué es la calidad del semen?

Cuando se evalúa a un hombre con dificultad para lograr un embarazo con su pareja, se deben tomar en cuenta ciertas características del semen y los espermatozoides para saber si el origen de la infertilidad se encuentra asociado. Dentro de las características que se consideran están la motilidad, que se refiere a la forma en la que un espermatozoide se mueve y nada en el líquido seminal. La viabilidad o vitalidad, habla del número de espermatozoides vivos por eyaculación, y su capacidad para fertilizar un óvulo. La concentración se refiere a la cantidad de millones de espermatozoides en cada mililitro de semen. Estas características, junto con algunas otras como la forma, y la fragmentación de ADN sirven para determinar que el semen sea de buena calidad.

Uso del celular durante el embarazo

¿La tecnología afecta la calidad del semen?

Esta pregunta es difícil de contestar de forma absoluta. En realidad se han conducido múltiples experimentos y estudios enfocados a determinar si la exposición a ciertos aparatos de uso cotidiano pueden tener efectos adversos sobre la salud, y particularmente sobre la fertilidad.

Al respecto de esto, un estudio realizado en 2014 y publicado por la Revista de Urología de Europa Central, sugiere una relación entre la radiación emitida del teléfono celular y una disminución de la motilidad de los espermatozoides. En este estudio se utilizó una muestra pequeña de 32 hombres sanos, todos con parámetros normales en cuanto al análisis de esperma, y se les pidió no llevar su teléfono en los bolsillos del pantalón por lo menos durante 12 meses antes del estudio.

Las muestras de semen se dividieron en dos grupos, un grupo se colocó junto a un teléfono en modo de espera, y se realizó una llamada cada 10 minutos. Después de 5 horas, se reevaluó el semen y se concluyó que una exposición prolongada a la radiación del teléfono tiene un impacto negativo en la motilidad de los espermatozoides.

Uso del celular durante el embarazo

Otro estudio, realizado el mismo año por la Universidad de Exeter utilizó 1492 muestras de semen de clínicas de fertilidad y centros de investigación. 50-80% de las muestras tenían movimiento normal, pero hubo un descenso del 8% en la motilidad después de exposición a radiación de teléfono celular, lo cual puede sugerir que hay un deterioro de la calidad del semen al ser expuesto continuamente a frecuencias del teléfono celular.

Debe considerarse, sin embargo, que en las conclusiones de este estudio, si bien se encontró una correlación entre la calidad del esperma y el uso del teléfono en el pantalón, esto por lo general solo afectaría notablemente a hombres en los límites inferiores de la fertilidad, tales como aquellos con anormalidades genéticas o alteraciones testiculares, mientras que su efecto global no se ha considerado importante para personas sin estas alteraciones.

En cuanto al conteo espermático, no se detectaron cambios relacionados con el uso del teléfono. Si bien es un hecho que, en la población general estadounidense se ha demostrado un descenso paulatino de la cantidad de espermatozoides por mililitro de semen, no se ha reportado relación con el uso del teléfono, y los estudios suelen atribuirlo más bien a factores ambientales como toxinas, o incluso a la obesidad. Datos que no coinciden con lo reportado en Asia, África y Sudamérica.

Entonces, ¿debe preocuparnos el uso del teléfono celular?

La respuesta no es simple, dado que los resultados presentados en los estudios comentados arriba, contrastan con otros en los que no se han detectado alteraciones importantes, y dado que las muestras siguen siendo muy pequeñas, no se ha logrado una conclusión completa por los científicos y se requieren más estudios.

Debe ser considerado, por ejemplo, las diferencias entre cada persona, y la forma en la que los agentes que modifican la fertilidad afectan a cada uno de forma diferente.

Factores tan comunes como cambios de alimentación, consumo de medicamentos, o incluso infecciones sistémicas pueden alterar temporalmente la fertilidad, lo cual no quiere decir que esté generando cambios permanentes.

No es necesario caer en paranoia, simplemente cambiar algunos hábitos podría mejorar de forma significativa los resultados, y de esta forma, lograr una mejor fertilidad, y una mejor salud en general.

Uso del celular durante el embarazo

Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4074720/